¿QUÉ ES EL ALMA?
Categoría: Clave de ÁNIMAS: El Método
Código de Registro: CA-002
«Para comprender el método, es necesario desprendernos previamente de la concepción popular, supersticiosa o folclórica del Alma. El Alma dista mucho de ser un simple Ente fantasmal oculto en el interior del cuerpo».
1. La Definición del Investigador
Para nosotros, tras años de observación y reflexión, el cerebro humano actúa como un sistema de enlace entre distintos planos funcionales, interpretando la inteligencia en su relación con el mundo material. Desde esta perspectiva, sostenemos que el Alma es una Entidad inmaterial que constituye el verdadero núcleo inteligente del ser humano.
Entendemos, además, que el Alma no es una energía difusa ni una noción ambigua, sino una realidad invisible que organiza, orienta y da sentido a nuestros pensamientos y acciones a lo largo de la vida.
2. El Filtro de Doctrina: El Respaldo de los Clásicos
La visión que aquí defendemos no surge de una elaboración arbitraria o contemporánea, sino de una corriente de pensamiento sólida y continuada, que une el mundo clásico pagano con la cumbre de la escolástica medieval:
Aristóteles y la «Forma»:
En su tratado De Anima, el filósofo griego concibe el Alma como la forma y el principio que da vida al cuerpo, permitiendo que pase de ser una mera materia inerte a constituirse como un ser vivo. Aristóteles reconoce en el Alma humana una dimensión racional que, en su esencia más pura, trasciende las funciones meramente orgánicas.
Santo Tomás y la ”Sustancia Subsistente”:
En el siglo XIII, Tomás de Aquino desarrolla la doctrina aristotélica, llegando a la conclusión de que, aunque el Alma organiza y anima el cuerpo, la facultad humana de entender y razonar constituye una realidad que existe por sí misma. Esto significa que la naturaleza intelectual del ser humano es tan elevada que no depende de la materia biológica para existir y que, cuando el cuerpo perece, la Entidad inmaterial perdura de forma consciente.
3. El Vector del Método
Para establecer una guía operativa del Método, las ideas coincidentes halladas en los textos clásicos estudiados exigen una revisión inicial de nuestra manera de pensar. Esta reconfiguración conceptual nos conduce a dos directrices prácticas fundamentales:
Transformación de la identidad:
Transformación de la identidad: Dejar de considerarnos simples organismos biológicos que expresan o manifiestan un Alma de manera transitoria, para reconocernos como una Entidad Espiritual que se expresa y actúa dentro de un vehículo físico, al cual orienta y conduce hacia la consecución de determinados objetivos.
Aislamiento de las funciones generales del ser vivo:
Aislamiento de las funciones generales del ser vivo: Diseñar un protocolo que permita aislar los procesos y registros puramente mundanos. Este paso resulta indispensable para sintonizar la facultad consciente con su verdadera naturaleza inteligente y espiritual.